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Gran faena de Rincón y triunfo de Ortega Lunes 20 de noviembre de 2006.
3ª del
Serial Taurino Internacional ante poco más de tres cuartos de entrada. Seis
toros de Begoña, tres se dejaron y otros tres fueron complicados. Se
le dio la vuelta al ruedo a los restos del 4°. Si bien Rafael Ortega
fue el triunfador del festejo al cortar las dos orejas del sexto, la
faena de la tarde, del serial y de muchos años la dejó en el ruedo de la
Monumental Monterrey "Lorenzo Garza" el colombiano César Rincón que
bordó con arte exquisito a un toro de Begoña. |
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Por encima del encierro Domingo 19 de noviembre de 2006.
2ª del Serial
Internacional 2006. Poco más de un tercio de entrada en tarde agradable. Se
lidiaron cinco toros de San Lucas, complicados y con mucho genio y
uno (2° bis) de Montecristo, también complicado. La técnica, entrega y
valor de los tres actuantes en la 2ª corrida del Serial Internacional 2006
de la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza", se impusieron al escaso juego
que brindó el encierro de San Lucas jugado la tarde de este domingo. |
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Vibrante inicio del Serial Taurino Internacional Sábado 18 de noviembre de 2006. 1ª Corrida
del Serial Internacional 2006 ante casi un lleno. Se lidió un encierro de
Bernaldo de Quirós, buenos aunque débiles y algunos con un punto de
sosería; sobresalió el 2° que tuvo mucho motor y nobleza.. |
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Oliver ganó el 'Estoque de Plata' Domingo 5 de noviembre de 2006. 8ª novillada de
la temporada con unas mil 500 personas en los tendidos, lidiándose un encierro de
El Vergel, que resultó complicado. |
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Pepe López hace lo más torero de la tarde Domingo 29
de octubre de 2006. 7ª novillada de
la temporada que convocó a poco menos de mil gentes y se lidió un bien
presentado encierro de Santo Domingo del que destacó el corrido en
quinto lugar y que mereció los honores del arrastre lento. El cartel lo completaron Luis Manuel Pérez “EL Canelo” y Nicolás Valverde quienes se presentaron en Monterrey con poco que reseñar, si acaso la buena tanda de derechazos que El Canelo le cuajó a su segundo luego de asentarse el novillo, en un momento en que parecía que la faena subiría de tono, pero que al final no fue así. De Nicolás Valverde podemos destacar la disposición que mostró en todo momento, aún después de resultar feamente maromeado por su segundo salvándose de un percance mayor.
Para el domingo se anuncia la Novillada de Triunfadores quienes se
disputarán el tradicional Estoque de Plata cedido por Joyerías
Carnevali. El Cartel lo integran Pepe López, Juan Fernando
y Oliver Godoy, para despachar ejemplares de El Vergel. |
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Godoy 'asegundó' Domingo 22 de octubre de 2006
6ª Novillada de la temporada ante
unas mil personas en tarde fría y con amenaza de lluvia. Se lidió un
encierro de San Pablo, muy bien presentado, del que resultaron buenos
tres y el resto fueron regulares. Oliver Godoy reafirmó
su condición de triunfador de la temporada al cortar la única oreja de la
novillada dominical en la Monumental "Lorenzo Garza". Toda la novillada se
había ido sin el corte de apéndices y el tapatío sabía que era necesario
echar el resto en el cierraplaza y por ello salió decidido a conseguir el
triunfo, sin importar las violentas embestidas del astado de San Pablo;
fue un trasteo de arte, temple y fundamentalmente mucho aguante el de
Oliver que cuajó muletazos de gran valía. El burel arreaba con fuerza
aunque metía la cabeza con claridad en los engaños, lo que dejó ver el
poderío de una muleta que poco a poco toma seguridad y certeza de lo que
puede conseguir en el futuro: el dominio de los toros bravos. A fuerza de
someter, bajar la mano y marcar el camino, Godoy fue atemperando los
arreones para convertirlos en embestidas que permitieron pasajes por demás
interesantes; mató de una buena estocada y aunque el novillo tardó un poco
en doblar, la plaza exigió con los pañuelos la concesión del auricular. Su
primero fue complicado y aún así estuvo decoroso. |
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Tauromagia Mexicana, una realidad |
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Domingo 15 de octubre de 2006 |
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5ª de la temporada ante unas mil 800 personas en tarde fresca; en el último novillo hubo de cerrarse la cubierta de la plaza por la lluvia. Novillos de Santa Bárbara, bravos, con matices, sobresaliendo el 5° que mereció la vuelta al ruedo, misma que dio su criador Javier Borrego.
Víctor Mora, ovación y palmas tras aviso. Cuadrillas: Armando Ramírez se desmonteró en el tercero y tuvo una actuación de lujo con el capote y el picador Ricardo Gaytán "El Zurdo" fue ovacionado tras picar al segundo. Octavio García "El Payo"
y Mario Aguilar, quienes cortaron tres y dos orejas, respectivamente,
fueron los triunfadores de la 5ª novillada de la Temporada en la Monumental
Monterrey "Lorenzo Garza". "El Payo", conocido ya
en esta plaza y donde cuenta con un buen número de seguidores por su forma
de interpretar el toreo, tuvo la oportunidad de toparse con un bravo astado
de Santa Bárbara al que a fuerza de estar muy firme logró hacerle romper a
bueno y con ello deleitar al público, que por cierto mejoró muchísimo la
entrada, con una faena realizada por nota, en tandas por ambos pitones que
fueron alternadas con prodigiosos adornos y remates de pecho de pitón a
rabo. |
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Arturo Saldívar bordó el toreo |
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Domingo 8 de octubre de 2006 |
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4ª novillada de la temporada con unas mil 300 personas en los tendidos en tarde agradable. Se jugó un encierro de El Jagüey, dispar en presencia, siendo uno superior, dos buenos, dos regulares y uno malo. Jorge Delijorge,
ovación con saludos tras aviso y vuelta. Cuadrillas: Fueron ovacionados Patricio Ochoa tras parear al quinto y Martín Carrillo por una buena vara al sexto. Arturo Saldívar demostró que la baraja taurina en México tiene fuertes prospectos a futuro, que bien llevados pueden alcanzar niveles insospechados en el plano nacional e internacional. El hidrocálido, alumno de Tauromagia Mexicana, dio una cátedra de bien torear al encontrarse con un bravo y noble ejemplar de El Jagüey, pero sobre todo, de hacerlo con afición, con gusto, con hambre y deseos de convertirse en una auténtica figura del toreo. Un toreo variado, recordando suertes en desuso como el quite por "espaldinas" que le salió pintado, o el vibrante inicio de muleta cuando en el centro de albero ligó una "pedresina" con estatuarios que hicieron levantarse de sus asientos a los espectadores, pero principalmente, su personal y sentidísima forma de ejecutar el toreo en redondo, le valieron el reconocimiento pleno del público regiomontano. Larga faena pletórica de naturales rematados por debajo de la pala del pitón, siempre hacia adentro y hacia atrás, muy en la línea del toreo de Enrique Ponce, embraguetado, embarrándose de toro, recreándose en cada pase y con una estética exquisita. Los derechazos fueron en el mismo tenor, tersos, limpios, templados y con mucho empaque. Por momentos era tanta la cercanía y el engolosinamiento de Saldívar, que no había espacio para reponer y los pitones pasaban a milímetros de las pantorrillas del novillero. La nobleza del astado le permitió darse lujos como la serie de tres manoletinas de rodillas con la que culminó su faena para luego, con la espada, irse con determinación y sepultarte por completo y así ser merecedor de las dos orejas. A su primero ya le había tumbado un apéndice tras una faena en la que el de Aguascalientes dejó claro que no sólo es poseedor de un toreo de arte, sino también que tiene el carácter suficiente para escalar planos importantes en la profesión. Rebrincado y protestón, el novillo de El Jagüey no quería emplearse y al torear por la diestra en un momento dado se quedó a mitad de la suerte y tiró el derrote, echándose a los lomos a Saldívar para luego buscarle en la arena; el novillero se levantó como un jabato y sin mirarse la ropa se plantó en la cara para con dominio y técnica hacer romper al enemigo en tantas por ambas manos que fueron coronadas con una buena estocada. Aún y cuando no cortó orejas, Oliver Godoy refrendó sus actuaciones anteriores, sobre todo con la faena al sexto, en la que perdió las orejas por pinchar. El alumno de la Escuela Taurina de Guadalajara es dueño de una intuición que le permite realizar un toreo de ensueño, pero también resulta claro que es poseedor de una depurada técnica que ha ido abrevando en su paso por el aula taurina tapatía. Lamentablemente pinchó y por ello únicamente fue ovacionado en la despedida. Con su primero la simple labor torera que realizó ante el peor burel del encierro, valía la oreja. El novillo era complicadísimo y el joven espada ni sudó para hacerle frente, con valor y técnica, conocedor de los terrenos y condiciones, Godoy se apreció sobrado y tranquilo, pensando en la cara del novillo, lo cual inexplicablemente no fue apreciado por un palco que indebidamente no atendió la petición mayoritaria de oreja del cónclave. El zacatecano Jorge Delijorge estuvo en su línea de toreo alegre y bullidor. A sus dos astados los recibió con largas cambiadas de hinojos al hilo de las tablas y cubrió el segundo tercio con alegría, sobresaliendo un par al quiebro que le salió como para un cartel. Con la muleta Delijorge fue a menos y si bien es cierto su primera era complicado, la verdad es que dejó ir al cuarto de la tarde, un buen novillo, al que por principio toreó en las tablas y luego terminó ahogándolo, limitando sus posibilidades. Una ovación con saludos y una vuelta fueron el premio a su actuación. |
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Oliver Godoy indulta un novillo de La Punta |
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Domingo 1 de octubre de 2006 |
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3ª novillada de la temporada ante unas 800 personas en tarde de clima agradable. Se lidiaron novillos de La Punta (uno con el hierro de Vaca Hermanos), uno superior (3°) que fue indultado, dos buenos (4° y 5°) y tres regulares. Pepe
López, silencio tras aviso y una oreja. El novillo indultado lleva por nombre "Consentido", marcado con el número 56 y con 455 kilos. Al inicio
del festejo se brindó un minuto de aplausos en memoria de Silverio Pérez
y el que fuera empresario de la plaza, César Garza, recientemente
fallecido. La bravura, clase y nobleza de "Consentido", el novillo número 56 de La Punta, corrido en tercer puesto en el festejo, inundaron el ruedo de la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza" al ser merecedor de un indiscutible indulto. El tapatío Oliver Godoy fue el artífice de una verdadera obra de arte al saber conducir con aplomo, arte y torería, las sedeñas embestidas del soberbio astado en una lidia perfecta de principio a fin. Suaves verónicas de recibo para luego del remate llevarlo al caballo y que recibiese dos puyazos y dar paso a un quite por "cordobinas" que resultó impactante. Con los garapuyos Godoy hizo cimbrarse el coso entero con sus tres pares y así el ambiente estaba en su punto cuando llegó el momento de tomar la muleta. Con suaves pases lo llevó de la barrera hasta los medios y ahí, en la boca de riego, Godoy se dio gusto toreando primero por derechazos y luego por naturales al bravo "Consentido" que con acometividad y transmisión embestía una y otra vez a la muleta. Las tandas se sucedían una a una y eran aderezadas con adornos en un verdadero concierto de bien torear; capeínas, arrucinas, remates rodilla en tierra, todos eran en sí una obra de arte y el conjunto un concierto. No hubo necesidad siquiera de que el joven espada de Guadalajara tuviese que ir a la barrera a tomar su estoque, el público demandó con fuerza el indulto del bravo astado de La Punta y el juez de manera acertada lo concedió. Una explosión de júbilo llenó la plaza cuando apareció el pañuelo naranja y se repitió cuando Consentido volvió por la puerta de toriles. Una vuelta al ruedo acompañado del ganadero y la salida a hombros de la plaza, fueron el premio a una faena que quedará marcada para la historia de esta plaza. Con su otro enemigo Oliver tuvo poca tela de dónde cortar ya que tenía peligro y acortaba las embestidas. Pepe López cortó una oreja a su segundo que era bravo y noble, pero había que llevarlo muy metido en la tela y tomarle bien la distancia. El novillero se la encontró, pero no pudo dar con la forma de proyectar su buen toreo al tendido; hubo pasajes de calidad pero con poco eco y al final una buena estocada le valió para ser premiado con un auricular. Con el primero del festejo no pudo acomodarse y se retiró en silencio tras un aviso. Antonio García "El Chihuahua" se mostró acelerado y nervioso. El novillero es valiente, no hay duda, pero en este negocio no se puede andar únicamente con valor, ya que se impone en ocasiones el realizar el toreo con profundidad y a conciencia; de nada o poco sirve el valor si no existe claridad en las ideas y el conocimiento pleno de lo que se está haciendo. Fueron sus dos trasteos realizados a la inversa, es decir, de más a menos: bien con el capote y banderillas, pero con a muleta adolece aún de graves defectos que deberá remediar para sobresalir en la profesión. Recibió una ovación en su primero y una ovación con saludos en el quinto. |
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Vibrante actuación de Arturo Macías |
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Domingo 27 de agosto de 2006 |
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Corrida extraordinaria de Aniversario. Poco más de un tercio de entrada en tarde calurosa. Se lidiaron toros de La Playa, excelentemente bien presentados, cuatro buenas y dos complicados, aplaudido de salida el 1° y con arrastre lento al 6°. Enrique Garza,
palmas y aplausos. El valor y el carisma del hidrocálido Arturo Macías se conjuntaron para ofrecer una vibrante actuación en la corrida del aniversario número 69 de la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza", mientras que Ignacio Garibay brindó dos interesantes trasteos y Enrique Garza se fue de vacío al no contar con la colaboración de sus enemigos. La ganadería de La Playa, que cumple el 70 aniversario de su fundación, envió un encierro impecablemente bien presentado, de los que cuatro se dejaron torear y dos presentaron complicaciones; a algunos les pesó el tonelaje, pero fueron nobles y fue la suerte, además de los yerros con las espadas, las que impidieron el corte de apéndices. El tiempo que Arturo Macías ha permanecido inactivo a la espera de una oportunidad se ha traducido en una ansiedad y hambre de triunfo que si bien demostró en la pasada Temporada Torista de la Plaza México, vino a Monterrey a refrendar en todas y cada una de sus partes. Arrojo, temeridad en exceso, sin mirarse la ropa luego de los achuchones, el joven matador es capaz de cambiar las caras de asombro y miedo del tendido al esbozar en su rostro una sonrisa. Si con su primero hubo detalles interesantes, sobre todo al torear de muleta, con el sexto provocó una explosión en el tendido del coso regiomontano desde que se abrió la puerta de toriles y ahí estaba Macías, a pocos metros para recibir a portagayola, llevándose un tremendo susto cuando no pudo cambiar el viaje del astado y hubo de literalmente "tirarse un clavado" para evitar ser empitonado, sin salvarse de un fuerte pisotón que le dejó noqueado por breves instantes. Se repuso y brindó verónicas con cadencia y sentimiento y con la muleta repitió color, pues se fue a los medios del albero para recetar una tanda de derechazos de hinojos que hicieron temblar las estructuras de la Monumental Monterrey. Muletazos largos y con ritmo hubo en el trasteo de Macías quien desafortunadamente falló con el acero, aunque fue premiado con una cariñosa vuelta al redondel. Ignacio Garibay entregó a los regios los momentos más toreros del festejo en su primero al que pudo extraerle trazos de una enorme calidad artística. El terso toreo de capa del capitalino es una delicia y con la muleta demostró no sólo capacidad artística, sino un dominio técnico que impresiona. Hubo petición mayoritaria de oreja que fue desatendida por el palco luego de que la espada cayó abajo. Con el cuarto con todo y que no hubo mucho acomodo dadas las complicaciones que presentó el burel, Garibay dejó en claro que es un torero que merece muchas más oportunidades y que vale la pena verle, ya que en cualquier momento puede convertirse en un auténtico figurón de los ruedos. Quien no tuvo suerte en el sorteo fue el jimenense Enrique Garza. Si su primero se quedó parado por el exceso de tonelaje, a su segundo le faltó castigo y era un toro al que no todos en la plaza supieron medir el nivel de complicación y dificultad que representaba; la técnica y oficio de Garza lo supieron sacar avante del compromiso casi sin sudar el terno, pero la sensación de peligro estaba ahí y Enrique hubo de echar mano de toda su tauromaquia para verse en lo que es: un matador de toros con un amplio rodaje y una capacidad técnica y lidiadora envidiable. |
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Sin cortar orejas, Israel Fernández es toda una revelación |
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Domingo 20 de agosto de 2006 |
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2ª Novillada de la Temporada. Regular entrada en tarde calurosa. Se lidiaron seis novillos de El Jagüey, de buena presencia y juego desigual, sobresaliendo 3° y 4°. Pepe Murillo, palmas tras aviso y
una oreja. Alguna vez Manuel Rodríguez "Manolete" se quejaba un lunes por la mañana diciendo que a pesar de que el día anterior había cortado un rabo, los titulares de los periódicos hablaban del escándalo dado por Lorenzo Garza. Cuando el público sale de la plaza hablando de un torero, sin importar que sus alternantes hayan cortado las orejas, es la mejor de las señales y así le ha ocurrido al hidrocálido Israel Fernández quien cayó de pie ante la afición regiomontana luego de una valerosa actuación en el coso de la colonia Del Prado. Ha sido la de Israel una actuación todo entrega y pasión. Su carencia técnica la suple con un estoicismo que mantiene en el filo del asiento a los aficionados y una enorme proyección a los tendidos con los que mantiene una constante comunicación. Su primer faena, además del arrojo, tuvo pasajes interesantes cuando logró acoplarse a las embestidas del novillo de El Jagüey; por el contrario, con el sexto no hubo forma de que se entonaran y su desatino con la espada casi le cuesta que le devuelvan vivo el astado al corral y, con todo y ello, el público le aplaudió fuerte al despedirlo. Pepe Murillo cortó una oreja en el cuarto en una actuación digna de un novillero puntero. Las condiciones impuestas por el novel Fernández no dejaron otra opción que pegarse un arrimón y el tapatío lo hizo sin miramientos; con el primero no tuvo suerte al toparse con un novillo complicado. El regiomontano Juan Fernando también tuvo que echar el resto para conseguir un auricular del quinto, aunque su actuación no caló hondo en el ánimo de los aficionados; una actuación bien, a secas, cumpliendo pero nada más. Se esperaba mucho más del novillero de la tierra y esta no ha sido su tarde. |
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Oliver Godoy corta dos orejas |
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Domingo 13 de agosto de 2006 |
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1ª Novillada de la
Temporada. Con regular entrada se lidiaron
novillos de Golondrinas, de buena presencia, pero mansos y
descastados. El escaso juego ofrecido por el encierro de Golondrinas provocó que los deseos de la terna actuante se estrellara contra un verdadero muro indestructible. El triunfo del tapatío Oliver Godoy fue estructurado por sus buenas maneras, pero sobre todo por el vibrante segundo tercio que ofreció con el sexto de la tarde y las dos fulminantes estocadas con las que pasaportó a sus enemigos. El colombiano Ricardo Rivera tuvo la oportunidad de abrir la temporada al enfrentarse a Golondrino, astado con el que no pudo encontrar la distancia que el menos malo del encierro le pedía. Hubo muletazos sueltos con mucho empaque, pero al pretender torear al hilo del pitón, Rivera no conseguía dar dos pases sin que el morito se le ciñera, por lo que se aliviaba rematando y eso provocó la apatía del tendido; el de Golondrinas tenía la intención de repetir, pero el colombiano le retiraba el engaño de la cara y no hubo entendimiento entre ambas partes. Con el cuarto, más complicado, tampoco Rivera pudo acoplarse. Habrá que esperar a una nueva oportunidad para ver a quien hasta el momento es el triunfador de la Temporada Chica de la Plaza México. Víctor Mora estuvo empeñoso toda la tarde pero no las tuvo consigo en el sorteo. Le tocaron dos enemigos nada fáciles, débiles y además que terminaron defendiéndose. De agradecer al hidrocálido su variedad con el capote en una tarde en que ofreció un ajustadísimo quite por gaoneras en su primero y una "espaldina" para recibir a su segundo; con la muleta entregó muletazos con temple, pero fueron los menos debido a la nula colaboración de sus enemigos. Oliver Godoy fue el triunfador del festejo al cortar una oreja a cada uno de sus enemigos. El chaval tiene oficio, tanto que en ocasiones pareciera frío en su toreo, aunque hubo muletazos de mucha valía en sus dos trasteos que fueron brillantemente coronados con soberbias estocadas que hicieron que el público exigiese la entrega de un auricular en cada trasteo. |