TEMPORADA 2007

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LA SEMANA


Luis Conrado se llevó el Estoque de Plata
                                                                                                                  11 de noviembre de 2007

En tarde agradable y ante unas 800 personas se celebró la última novillada de la temporada. Se lidiaron novillos de Malpaso, malos, descastados y complicados, siendo el único regular el 6° al que indebidamente le fue otorgado el indulto.

Arturo Saldívar, ovación con saludos y vuelta.
Oliver Godoy, ovación con saludos y silencio.
Luis Conrado, palmas tras aviso y vuelta tras indulto.

A la mitad del festejo se despidió de los ruedos el picador Jaime Sánchez "El Ticho".

El novillo indultado es el N° 2, "Fósforo", castaño claro, salpicado y ojalado, con 388 kilos.

El valor espartano de Luis Conrado y su entrega absoluta le hicieron acreedor del Estoque de Plata que estuvo en disputa en la última de las novilladas de la Temporada 2007 en la Monumental "Lorenzo Garza". Tras una faena vibrante al sexto del festejo en la que la pasión estuvo por encima de la ortodoxia y contagió al público que asistió al coso de la avenida Alfonso Reyes. Si bien el indulto al ejemplar de Malpaso es discutible y causó malestar entre algunos aficionados, lo cierto es que nadie puso en duda la asignación del trofeo en disputa para el novillero de Mixcoac.

Valiente, variado, creativo, con una enorme comunicación con el tendido, Luis Conrado cerró con broche de oro sus comparecencias de este año en Monterrey, llevándose el Estoque de Plata que cada año entrega Joyerías Carnevalli.

Arturo Saldívar tuvo una destacada actuación a pesar del mal juego que ofrecieron los dos novillos de su lote. Con una enorme disposición el chaval hidrocálido buscó el triunfo con ansia y con todo y que en sus dos comparecencias hubo petición de oreja, ésta fue desatendida por el juez Pepe Bravo que tuvo un inconsistente desempeño en el biombo.

En términos taurinos, los pasajes más relevantes y de mayor sabor del festejo corrieron a cargo de Saldívar que con técnica y oficio supo imponerse a las adversas embestidas de sus dos novillos, extrayendo pases de calidad.

Oliver Godoy de nueva cuenta salió al coso regio con el Santo de espaldas. Frío y desconcentrado, le cuajó algunos trazos de calidad a su primero, pero su falta de concentración fue más que evidente al ser empitonado hasta en cuatro ocasiones, de las que resultó con un varetazo en la parte exterior de la rodilla derecha y golpes en todo el cuerpo, lo cual no fue obstáculo para que saliese a matar a su segundo, con el que estuvo simplemente discreto.

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Incomprendida labor
                                                                                                                  2 de noviembre de 2007

4ª de la temporada. Ante unas 600 personas se lidiaron novillos de San Jorge, cuatro buenos y dos regulares (4° y 5°), sobresaliendo el 6° que fue de gran recorrido, nobleza y transmisión y al que el palco le robó una merecida vuelta al ruedo, y el 3° que recibió palmas en el arrastre.

Arturo Saldívar, palmas y ovación con saludos.
Oliver Godoy, ovación con saludos y ovación.
Juan Pablo Sánchez, palmas y oreja.


Tras el paseíllo se rindió un minuto de aplausos en memoria del novillero en el retiro y aficionado práctico Carlos Vargas fallecido en Guadalajara.

Incomprendida es en nuestro tiempo la importancia de la suerte de varas. Hoy por hoy, se aplaude a los picadores por la increíble razón de no hacer su trabajo y se chilla con fuerza cuando los del castoreño realizan su labor.

Este viernes en Monterrey el puyazo que Christian Franco le dio al sexto de la ganadería de San Jorge, desatendiendo los pitos del tendido y hasta las voces que del callejón enviaba el entorno de Juan Pablo Sánchez, dejaron al novillo en el punto exacto para que el chaval de Aguascalientes bordase un vibrante trasteo que al final le redundó en el corte de una oreja y con ello ser el triunfador del festejo.

Apenas pisan el ruedo, los piqueros son víctimas de la falta de cultura taurina, siendo su función pocas veces apreciada por los públicos; a lo anterior es necesario sumar el desconocimiento de los encastes y procedencias de las ganaderías, así como la poca observancia de las condiciones particulares de cada burel. Lo más triste del caso es que los jueces de plaza cometen el mismo pecado y prefieren salvar su pellejo antes de recibir las recriminaciones del tendido, sin tomar en cuenta que quien realmente se juega la vida es el torero en el ruedo.

Juan Pablo Sánchez aprovechó las nobles y claras embestidas del cierraplaza, el novillo más hecho del encierro, que permitió al hidrocálido darse gusto al torear con largueza y temple, sobre todo por el lado diestro en donde se desplazaba acometiendo con emotividad. El hijo de Ricardo Sánchez dejó constancia de que conjunta, además del valor heredado de sus ancestros, un toreo de enorme dimensión y profundidad; los olés eran larguísimos acompañando cada pase y los remates parecían durar una eternidad. Por el izquierdo el astado tenía un puntito de violencia y salía con la cabeza arriba. Con apenas 21 novilladas en su palmarés, a Juan Pablo le hace falta encontrar el sitio con el acero y por ello resulta obvio el que la mano se le haya ido abajo en la suerte suprema, lo que no fue obstáculo para que el público exigiese al biombo la concesión de un auricular.

Y si al sexto lo toreó con hondura por la diestra, con su primero estuvo superior al correr la mano en naturales de gran exquisitez; lástima que falló en la suerte suprema perdiendo así por lo menos una oreja que ya tenía ganada. En Juan Pablo hay un torero al que es importante seguir de cerca para ver su evolución.

Fríos y distantes se vieron por igual Arturo Saldívar y Oliver Godoy. Al primero le hemos visto actuaciones mucho más enfibradas y plenas, ya en Aguascalientes o en sus recientes triunfos en Guadalajara, pero a Monterrey llegó como si no hubiese un puesto en disputa para la final de novilladas o, lo que es peor, como si tuviese 80 contratos firmados; técnicamente impecable, tan fácil que no transmite al tendido, Saldívar no terminó de romper. Con su primero que era bueno aunque le faltó un puyazo, estuvo aseado y voluntarioso y con su segundo, que se agarró pronto al piso, supo imponerse para extraer trazos de temple y calidad.

En el caso de Oliver puede ser el tiempo transcurrido en España y la mente puesta en su regreso a tierras ibéricas en enero entrante, o tal vez el cambio de administración y la falta de continuidad de alguien que esté detrás suyo, apoyándole, orientándole y no simplemente fungiendo como mero acompañante. Apático y abúlico, sin siquiera dibujar una sonrisa en el rostro, el chaval tapatío está en un tono y nivel muy distinto al que nos tenía acostumbrados hasta hace pocos meses. Godoy posee valor y arte, este último a raudales, pero se requiere de disposición, ambición y ganas de hacer las cosas y esas, al parecer, las dejó olvidadas en algún lugar.

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Luis Conrado, otra vez...
                                                                                                                  26 de octubre de 2007

3ª de la temporada. Ante poco más de un millar de personas se lidiaron novillos de Jorge de Haro, descastados y complicados, a excepción del 2° que fue noble y bueno, recibiendo palmas en el arrastre.

Alfonso Hernández “El Pali”, palmas tras aviso y tibias palmas.
Jesús Garza, silencio y pitos tras tres avisos.
Luis Conrado, oreja y gran ovación al despedirse.

Fueron aplaudidos los varilargueros Eduardo Rivera y Ángel Devo tras picar al 3° y 6°, respectivamente.

Y Luis Conrado lo volvió a hacer.

Por tercera semana consecutiva el novillero capitalino fue el triunfador en la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza", cortando en esta ocasión una solitaria oreja, pero, ¿qué importa la cantidad de trofeos cuando se cuenta con la aprobación unánime de la plaza?

El chaval avanza a pasos agigantados en una meteórica carrera en la que tras cada actuación puede apreciarse con claridad su mejora en los procedimientos, en la técnica y las formas, que van marcando el camino de un torero realmente importante. No se trata de echar las campanas a vuelo, sino simplemente de reconocer que Conrado va mejorando día con día.

Y es que junto con el apoyo que tiene con su mentor, el matador de toros Antonio Urrutia, lo mejor es que el novillero mantiene un aprendizaje constante, permanente, en la mejor de las escuelas que no es otra que la cara de los toros. Ahí, el de Mixcoac prueba y ajusta, repite lo que le funciona y desecha los errores; cada vez se le mira más solvente, con más recursos, menos a merced de los bureles y, lo mejor, sin perder ese valor sereno que le caracteriza. El rodaje está dando frutos y ya ahora se pueden apreciar.

De ninguna forma lo tuvo fácil ya que el encierro de Jorge de Haro no permitió florituras, a excepción del noble y dulce segundo que merecía mejor suerte. Enfrentando con decisión la adversidad, Luis Conrado puso a todos de acuerdo en una cosa: quiere ser torero. Alegre y variado con la capa, con la muleta se juega el físico sin medir consecuencias, sin importar que este sábado tiene un serio compromiso al torear la novillada de triunfadores en Arroyo, sin detenerse a pensar en el futuro, apostando todo a una carta, la del triunfo hoy, porque para Luis Conrado no hay mañana.

Su primero nunca rompió, embistió siempre con la cara arriba, arrollando y por arreones y el joven espada le aguantó horrores, quieto como una estatua ante las incómodas miradas del novillo que le medía y sólo la fuerza de su carácter y la seguridad en su quehacer le permitían pegar los pases en un terreno inverosímil, donde no había espacio ni para una hoja de papel puesta de canto. Certero con la toledana, se llevó una oreja dado que el novillo tardó en doblar, pero la vuelta fue de todo un triunfador.

Con su segundo tuvo un inicio trepidante al pegar cuatro largas cambiadas de hinojos en el centro del albero y después jugar los brazos con ritmo a la verónica. El quite por "saltilleras" resultó escalofriante y el prólogo muleteril, con una tanda de derechazos de rodillas, otra vez en la boca de riego, hizo chiquito el corazón del público que explotó en júbilo tras el remate. El de Jorge de Haro se empleó un poco más que sus hermanos y aunque salía con la cabeza alta, desparramando la vista y volviendo contrario, por momentos dejó que Conrado corriese la mano con mucho empaque y personalidad. El novillo empezó a defenderse y no permitía el mínimo error y por ello se echó a los lomos al diestro quien sin mirarse la ropa volvió a tomar muleta y estoque para insistir en su labor. Como ocurrió la semana anterior, Luis Conrado se apresuró al momento de la suerte suprema y trató de pasaportar al burel cuando repentinamente se le arrancó, perdiendo así la segunda oreja, para después señalar media espada en todo lo alto que fue suficiente. La ovación al despedirse fue de torero grande.

A Alfonso Hernández "El Pali" le viene persiguiendo, desde hace tiempo, la mala fortuna en los sorteos. En 15 festejos que lleva toreados en el año, si le han salido tres novillos que medianamente se dejen torear, son muchos, y este viernes en Monterrey ocurrió lo mismo, dos astados complicados, difíciles, con peligro sordo, ante los que el hijo de "El Algabeño" hizo lo único que se les podía hacer: lidiarles con solvencia, con mucha técnica y dejando claro su deseo de agradar, pero "para que haya guiso de liebre se requiere de una liebre" y "El Pali" se llevó lo peor del encierro. Una barridita con algún brujo o de perdido, que quien sortea por él se lave las manos con agua de acumulador, para ver si se mejora el tema.

Hay ocasiones en que la frase que reza "Querer es poder" no aplica y el caso del regiomontano Jesús Garza es una clara muestra de ello. El chaval y su padre quieren, pero la verdad es que no se puede. Con apenas tres novilladas en el 2007, dos en Acapulco a principios de año y otra en Cadereyta en agosto, se vio anunciado ante sus paisanos y se vio francamente mal: acartonado, sin recursos, ya no para torear, sino para defenderse, sin idea y confundido por las voces de quienes desde el callejón trataban de orientarle sin éxito.

Como siempre ocurre, la Divina Providencia estuvo del lado del desvalido y le envió al mejor novillo del encierro, un astado con clase, muy noble y de dulce embestida con el que estuvo perdido; mantazos, enganchones, desarmes, sin plan ni estructura, Garza se dejó ir al toro soñado que le habría catapultado a la gloria. Dicen por ahí que no hay que confundir los deseos con las posibilidades.

Y si con el bueno estuvo mal, con el malo que le tocó en quinto estuvo fatal. Extraviado, perdiendo los papeles, haciendo las cosas al revés de lo que la lógica y la técnica podrían ordenar, sin armas; en un arreón el novillo se lo llevó por delante y lo dejó casi noqueado y así, maltrecho, tuvo los arrestos para intentar matarle, pero también sin oficio, hubo de escuchar los tres avisos.

Ojalá que ese novillo berrendo cinchado, calcetero y coletero que le correspondió en primer turno, haga meditar a Jesús Garza y a su padre sobre el camino a seguir.

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La música callada de Luis Conrado
                                                                                                                  19 de octubre de 2007

2ª de la temporada en noche calurosa. Seis novillos de La Punta, disparejos en juego y presencia, destacando 1° y 3°, el 4° fue regular y el resto malos.

Ricardo Rivera, ovación y ovación.
Arturo Saldívar, oreja y ovación.
Luis Conrado, dos orejas y ovación con saludos.

Ricardo Rivera fue atendido en la enfermería de un corte en el cuero cabelludo de siete centímetros de extensión que ameritó sutura y un corte menor en la ceja izquierda.

Fue aplaudido Mauro Prado tras picar al 5°.

Uno de los elementos importantes en el toreo es el ritmo, sin él no existe la cadencia y son ella a su vez, no puede darse el temple que lleva como resultado la creación artística.

El ritmo en el toreo resulta tan esencial como lo es en la música para marcar el tiempo y los compases. El toreo, como dijese José Bergamín, tiene una música callada y en la persona del novillero Luis Conrado, un fiel intérprete. Como se sabe el chaval tiene una limitación auditiva que le permite escuchar muy poco, pero esto no es inconveniente para que posea un excelente sentido del ritmo que imprime a todo lo que hace en el ruedo.

Valiente a carta cabal, sostiene su tauromaquia en un valor sereno y sin aspavientos ni baladronadas; no es, tampoco, la entrega inconsciente de alguien que pretende inmolarse en los pitones, es la búsqueda real del triunfo a cualquier precio, así sea la sangre.

Luis Conrado es un serio prospecto que avanza en cada actuación y deja ver que sus triunfos no son obra de la casualidad y mucho menos de la temeridad, sino más bien de una convicción en cuanto a las formas y fondos, al camino que es necesario andar para forjarse una carrera y llegar al objetivo de convertirse en alguien importante en la Fiesta Brava mexicana.

Con su primero se quedó quieto, imávido y le aguantó enormidades para lograr bellos muletazos de una gran plasticidad; es cierto que el astado le pedía más distancia y que, tal vez (subrayo el tal vez), en otras manos hubiese dado un mejor juego, pero como aquí e igual que en muchas otras cuestiones el "hubiera" no existe, lo único cierto es que los aficionados tuvieron la oportunidad de apreciar el coraje y garra de quien tiene una forzosa necesidad de conseguir el triunfo. La faena, siempre a más, fue emotiva de principio a fin y el remate de un estoconazo hasta las cintas el justo colofón de una lucida actuación que le valió las dos orejas, mismas que al final del festejo le valieron para salir a hombros.

Y si estuvo bien con su primero, con el cierraplaza fue el acabose, porque Luis Conrado se montó materialmente en el manso que le correspondió para ofrendar lo que fuese necesario con tal de torearle; de poco importaba que el burel se rajara, volviese contrario, buscase las tablas, porque hasta ahí le seguía el novillero con hambre y sed de triunfo. Fueron muchas, incontables, las ocasiones en que el de La Punta se quedaba a mitad del viaje y volteaba a mirar al torero poniéndole un pitón a mitad del pecho, y el chaval valiente, estoico, estático, sin inmutarse siquiera, sacaba la muleta para insistir en el cite y cuajar el pase en un terreno inverosímil... el público clamaba que pusiera fin a ese martirio, pero explotaba en los olés a cada derechazo que así le extraía, con el tirabuzón de la firmeza de carácter. Lo de Luis Conrado tiene otro nombre y habrá que buscarlo en algún diccionario, porque como siga por ese camino o se hace figura o lo quitan de torero. Engolosinado el diestro quiso hacer una gesta más y se tiró en dos ocasiones a matar sin muleta, saliendo rebotado y maltrecho de la segunda, pero después consiguió una buena estocada.

Cuando se logran unificar a favor los criterios de todos en el coso, nos se puede menos que reconocer que aquí hay un torero importante, al que hay que seguir con sumo cuidado.

Arturo Saldívar tuvo en su contra el hueso del encierro, pero a su favor su técnica depurada y deseos de agradar que le valieron el corte de un apéndice a su primero al que a fuerza de porfiar pudo extraerle algunos trazos de gran calidad; el novillo era protestón y embestía rebrincado, pero la mano firme del hidrocálido le sometió para terminar imponiéndose a las adversas condiciones y como mató de una buena estocada recibió el justo premio.

Su segundo ofrecía menos posibilidades aún y Saldívar estuvo digno, solvente, práctico y técnico. Un chaval que va madurando y que constituye una firme promesa.

Ricardo Rivera, que se despidió de novillero ya que está próximo a tomar la alternativa,  no pudo acomodarse del todo con su primero, el astado más potable del encierro, con el que por momentos se quedaba corto ahogando la embestida; fue una faena larga, machacona, con decisión, pero sin mucho eco en los tendidos. Fino en sus formas, Rivera deja ver un toreo de arte que debe ir mejorando con el paso del tiempo.

Con su segundo el colombiano salió dispuesto a todo, iniciando su faena de hinojos en la boca de riego ligando una tanda de derechazos escalofriante; pronto se rajó el burel sin dejar opciones de lucimiento, por lo que el caleño tuvo que echar mano de los recursos y al ejecutar manoletinas de rodillas, al final de su trasteo, cayó en la cara del enemigo y resultó con un fuerte golpe en la cabeza que le hizo sangrar profusamente. Permaneció en el ruedo hasta darle muerte al astado y por su propio pie fue a la enfermería, camino a la cual fue premiado con una sonora ovación.

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El Valor de Luis Conrado
                                                                                                                  12 de octubre de 2007

1ª de la temporada. Ante poco más de 500 asistentes se lidiaron siete novillos (uno de regalo) de Rodolfo Vázquez, bien presentado aunque descastado, siendo los más toreables 3°, 6° y 7°.

Jairo Miguel, palmas, ovación, silencio en el que mató por Oliver Godoy y palmas en el de regalo.
Oliver Godoy, palmas en el único que mató.
Luis Conrado, dos orejas y oreja.

Oliver Godoy resultó conmocionado, con un golpe a nivel de las costillas del lado derecho y un varetazo en la ingle derecha, al torear de muleta a su segundo.

El valor y carisma de Luis Conrado le agenciaron el primer triunfo del serial de novilladas en la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza" la noche de este viernes al cortar tres orejas y salir por la puerta grande.

El "Torero del Pueblo" dejó constancia de su estoico valor en dos trasteos vibrantes que tuvieron a los presentes al filo de sus asientos. Con apenas nueve novilladas a cuestas, Luis Conrado posee el don de una intensa comunicación con el tendido que está siempre pendiente de todo cuanto hace en el ruedo. Si bien se llevó los ejemplares más toreables del encierro de "Chacho" Vázquez, la verdad es que los trofeos recibidos no fueron ni por asomo un regalo, pues los ganó a pulso de valor y entrega.

Cuando sonaron parches y metales el novillero se fue al centro del albero y ahí esperó la salida de su primero, sólo que no pudo cambiarle el viaje y el burel se lo llevó por delante en un golpanazo que hubiera enviado a la enfermería a cualquiera; le ligó ahí mismo un ceñidísimo farol y ya de pie unas sentidas verónicas. Con la muleta se fue otra vez al centro del platillo y de hinojos le plantó cara a su enemigo para granjearse las simpatías del respetable, para después lograr pasajes de calidad al torear en redondo por ambas manos y finalizar con unos escalofriantes estatuarios y matar de una entera para ser premiado con los dos auriculares.

Con el quinto Luis Conrado repitió la historia y lo recibió con una larga cambiada de rodillas, un ajustadísimo recorte también de hinojos y cuando pretendía dar una nueva larga se llevó un arropón de pronóstico reservado del cual todos pensaban que no podría reponerse, pero la sorpresa fue mayúscula al verle incorporarse como si nada. Trepidante fue el quite por saltilleras y con la zarga volvió a echar las rodillas en tierra para iniciar con pases por alto; el chaval está verde, es cierto, y le falta aprender a templar y llevar más sometidos a los novillos, pero el valor que posee tiene la magia de hipnotizar al público y convencer a los más escépticos. Un triunfo importante en su carrera el de este viernes en Monterrey.

Jairo Miguel no tuvo suerte en el sorteo. El novillero español estuvo empeñoso durante toda la noche pero las condiciones de sus enemigos no dieron oportunidad de lucimiento. Variado y alegre con el capote, obsequió al respetable con buenas verónicas y dos quites, uno por "tapatías al paso" y otro por tafalleras; fácil con las banderillas, pudo ganarles bien la cara a sus enemigos y con la muleta estuvo machacón, pensando siempre en la cara de los astados y extrayendo lo poco que podían ofrecer. El primero era un manso; el cuarto, que tal vez hubiese podido caminar, se partió una mano y por ello se paró pronto y el sexto se rajó pronto. La ovación en la despedida fue cariñosa para el cacereño.

Oliver Godoy volvió de su viaje a España donde fundamentalmente se dedicó a hacer campo con un exquisito reposo y una experiencia que se acrecenta día con día. No las tuvo todas consigo el tapatío que sorteó dos ejemplares muy complicados. Se estrelló con el segundo que no tenía un pase y con el quinto lo intentó por todos los medios, tanto que al preparar la muerte se llevó una paliza que le envió a la enfermería de donde no pudo salir, aunque sólo resultó conmocionado, con un golpe en las costillas y un varetazo en la pierna derecha.

ESPONTÁNEO "LIGHT"

La nota desagradable del festejo la dio el subalterno en el retiro, que insiste en convertirse en novillero, Patricio Ochoa al introducirse al ruedo en el cuarto de la noche concluido el tercio de banderillas. Sólo le pegó un par de pases al novillo, pero hizo un grave daño a la labor de Jairo Miguel.

Se trató de un espontáneo "light", porque no se tiró desde el tendido, se coló al callejón a la muerte del tercero entrando tranquilamente por la puerta de cuadrillas y ya estando ahí le hicieron llegar muleta y ayudado, escondiéndose tras un burladero interior; no fue un espontáneo en busca de oportunidades, porque los de verdad se le tiraban a las figuras del toreo.

Fue triste ver convertida en pantomima, la evocadora figura de alguien que no tenía más opción para hacerse notar que tirarse al ruedo. Más triste resulta aún el notar como nadie hace nada por detener las tropelías de este personaje. A su salida del ruedo Antonio Sánchez Cáceres, matador de toros y padre de Jairo, le reclamó y obvio algunos extraviados se pusieron del lado del intruso, por lo que campante se retiró por la misma puerta por la que entró sin que la autoridad cumpliese su deber de detenerlo y enviarlo a la cárcel.

Cuestionado sobre el particular, Antonio Urrutia, tesorero de la Asociación Nacional de Matadores, dijo que nada podían hacer para sancionar a Ochoa, porque "no es miembro de nuestra agrupación", a pesar de que torea como novillero de cuando en vez, alternando con miembros de la asociación.

Por el bien de la fiesta se hace necesario un castigo ejemplar. Si la Asociación de Matadores no puede imponerle sanción alguna, lo cierto es que sí puede conminar a sus miembros a no alternar con alguien así; igual, sus ex compañeros de la Unión de Picadores y Banderilleros, pueden negarse a prestarle servicios en los festejos que organiza, simple y sencillamente porque no le tiene respeto a la Fiesta, ni a la profesión y con sus actitudes denigra al toreo.

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Triunfo grande de Juan Antonio Adame
                                                                                                                  26 de agosto de 2007

3ª de la Feria de Aniversario. Ante poco más de mil personas se lidiaron toros de San Miguel de Mimiahuapam, de soberbia presentación y juego variado; aplaudidos de salida 1° y 6°, sobresalieron 3° y 5° que merecieron el arrastre lento y en este último dio vuelta el ganadero Juan Pablo Bailleres.

Fernando Ochoa, palmas tras aviso y oreja.
Juan Antonio Adame, oreja y dos orejas.
Arturo Macías, oreja y palmas.

El subalterno Mauricio Flores resultó con una herida de un centímetro en el cráneo al caer en la cara del toro.

No hay duda de que cuando el toro está en la plaza, todo cuanto se hace adquiere una importante dimensión y en estas condiciones el triunfo del regiomontano Juan Antonio Adame tiene una mayor proyección.

Del encierrro de Mimiahuapam hubo dos toros sobresalientes, corridos en 3° y 5° puestos, que merecieron el arrastre lento y que hicieron que tras la triunfal faena de Adame, el público premiase con la vuelta al ganadero Juan Pablo Bailleres; hubo otros dos (1° y 2°) que fueron realmente buenos; el 4° a pesar de que salía suelto y por momentos huyendo y arrollando, cuando embestía lo hacía con mucha transmisión y fuerza, además de meter bien la cabeza; el 6° fue deslucido.

Juan Antonio Adame refrendó su triunfo anterior en el mismo coso, el año pasado, y de nuevo salió por la Puerta Grande. Poseedor de un toro exquisito realizó dos trasteos interesantes, sobresaliendo el cuajado al quinto de la tarde, con el que se sublimó el muletazos de gran valía y proyección. Valiente, variado, con sentimiento y entrega, el regiomontano hizo ver que está en un momento clave de su carrera, ejecutando el toreo serio y poniendo alegría a su labor con las banderillas, además de torear de manera entonada con la capa. Certero con la toledana, le tumbó una oreja a su primero y las dos del segundo, para convertirse en el triunfador indiscutible de la Feria del 70° aniversario de la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza".

Fernando Ochoa dejó huella de su arte incomparable, digno de los más exigentes conocedores, en una tarde en la que además tuvo que echar el resto y pegarse un arrimón de verdad con el cuarto que tenía peligro al salir suelto de la zarga y apretar con mucha fuerza para los adentros; el moreliano supo imponerse y brindó interesantes momentos y fue premiado con un apéndice por su entrega y valor; con el primero estuvo colosal con la muleta, en series en redondo que le fueron muy jaleadas, intercalando adornos plenos de torería, pero estuvo fallo con el acero escuchando un aviso y recibió una ovación.

Arturo Macías llegó a Monterrey con la firme convicción de demostrar que en él hay un torero que no sólo se vale de su fácil conexión con el público, sino que además puede hacerle faena a todos los toros y lo logró con su primero, un excelente astado que le permitió recrearse en trazos de gran dimensión, despidiendo debajo de la pala del pitón y cerrando las tandas con soberbios pases de pecho de pitón a rabo; le cortó la oreja tras una buena estocada. Con el sexto, un astado un tanto deslucido, estuvo empeñoso y fue despedido con aplausos.


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Antonio Barrera salió a hombros
                                                                                                                     24 de agosto de 2007

2ª corrida de la Feria de Aniversario. En noche calurosa y ante unas mil 500 personas se lidiaron toros de Marco Garfias, de excelente presentación, aunque juego variado. Destacaron 3°, 4° y principalmente el 6°; el resto fueron mansos con distintos matices.

Alberto Galindo "El Geno", palmas y oreja.
Enrique Espinoza "El Cuate", ovación con saludos y ovación con saludos.
Antonio Barrera, palmas y dos orejas.

Sobresalieron en varas David Vázquez, Ricardo Gaytán "El Zurdo" y "El Morucho", que fueron ovacionados.

El sevillano Antonio Barrera bordó el toreo la noche de este viernes en la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza" y se convirtió en el triunfador de la segunda corrida de la Feria del 70° Aniversario saliendo a hombros del coso. Una faena llena de sentimiento y torería fueron la clave para que el diestro hispano se erigiese en el triunfador del festejo, toreando con suavidad al segundo de su lote. A pesar de sufrir un fuerte resfriado, producto de actuar cuando apenas venía bajando del avión que le trajo de España, el cambio natural de horario y el aire acondicionado de la aeronave, Barrera se entregó al completo al placer de torear logrando un vistoso trasteo que coronó con una certera estocada para recibir las dos orejas y con ellas salir a hombros del coso.

A su rajado primero le hizo una interesante faena en la que por momentos ahogó al burel, aunque tuvo pasajes de mucha valía. Se puso pesado con la espada y escuchó palmas.

Alberto Galindo "El Geno" cortó una oreja al cuarto de la noche tras una labor asentada. El torero de Monterrey con el paso del tiempo ha variado sus formas y ha dejado muestra de que sabe hacer el toreo fino y serio, con empaque y hondura, sin los aspavientos y arrebatos de antaño; con los años El Geno se ha venido convirtiendo en un vino fino de paladear y así lo dejan ver sus faenas, aunque siempre tiene ese toque bullidor, sobre todo al cubrir el segundo tercio. En primer término le tocó un manso de libro con el que estuvo firme pero sin poder conseguir mucho.

Enrique Espinoza "El Cuate" pechó con el hueso del encierro. A su primero le tuvo que perseguir por toda la arena al salir suelto de cada muletazo; a su segundo le pesaron los kilos y con poco que le exigiese rodaba por la arena, por lo que hubo de conformarse con hacer un toreo de aliño y pasaportarle pronto, siendo premido con sendas ovaciones.

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Enrique Garza indultó un toro de El Vergel
                                                                                                                                                                      17 de agosto de 2007

2ª de la Feria de Aniversario. Ante unas mil personas se lidiaron seis toros de El Vergel, justos de presencia y de variado juego; regular el 1°, complicado el 2°, masno el 3°, superior el 4° que fue indultado; sobresaliente el 5° y deslucido el 6°.

Enrique Garza, palmas tras aviso y vuelta tras indulto.
Alberto Espinoza, oreja y vuelta tras aviso.
Juan Carlos Cubas, ovación y palmas.

El toro indultado lleva por nombre "Mielero", marcado con el N° 726 y con 460 kilos.

Enrique Garza reafirmó que la constancia es el sino de carrera. El torero de Cadereyta indultó al segundo de su lote luego de una interesante faena en la que si bien tuvo la colaboración de un noble astado de "El Vergel", es de justicia consignar que en buena medida el perdón de la muerte del burel se debió a la torera y muy técnica actuación de Garza.

Valiente, Enrique saludó a "Mielero" con una larga cambiada de hinojos al hilo de los tableros para luego dar paso a suaves verónicas a pies juntos. Llevó al burel al caballo con chicuelinas andantes y quitó por chicuelinas con las zapatillas atornilladas a la arena; con las banderillas ofreció un vibrante tercio de banderillas con dos cuarteos muy medidos, embrocando con el burel en el sitio exacto, para rematar con un soberbio par al quiebro en la boca de riego. Al mismo sitio volvió el jimenense para ejecutar un ceñido péndulo y dar así inicio a un trasteo que siempre fue a más; tersos los derechazos, se entonó por la zurda en unos naturales de antología, largos, prolongados, consintiendo la embestida de un burel que seguía como hipnotizado el engaño; larga faena que fue aderezada con adornos y variadas formas para convencer a propios y extraños que exigieron al biombo el indulto del bravo cornúpeta.

Garza estuvo bien con su primero pero falló con la espada perdiendo así una oreja que ya tenía en la espuerta.

Alberto Espinoza "El Cuate" dejó en claro que está a la búsqueda de mayores y mejores oportunidades. Luego del indulto de su paisano, se fue a los medios del coso para recibir con un vibrante farol a su enemigo, ligando luego con alicantinas que fueron combinadas con tafalleras y cerrar con una media verónica rodilla en tierra que encendió los ánimos. Quitó por saltilleras que varió con gaoneras que fueron escalofriantes. Con la muleta se puso de hinojos de nuevo en el centro del platillo y ejecutó una temeraria "pedresina", para dar paso a un toreo de mucha exposición y verdad; el de El Vergel tenía motor y transmisión y la condición fue aprovechada al máximo por "El Cuate" que se prodigó en una labor de gran entrega. Aunque falló a espadas, recibió a cambio el premio de una cálida vuelta al redondel y fue despedido con una sonora ovación.

Con su primero estuvo también valiente, sobre todo en un impresionante quite por tafalleras en el que se pasó los pitones a milímetros de los muslos. El burel se apagó pronto y el de Cadereyta hubo de abreviar.

Pundonor y dominio, técnica y clase, fueron los elementos que el peruano Juan Carlos Cubas aportó en sus dos comparecencias. El chaparrito tuvo la suerte en contra en el sorteo y sin embargo dejó constancia de que tiene un amplio toreo pleno de recursos en su cabeza. Si bien es cierto no hubo tela de dónde cortar, por instantes dejó ver que posee un toreo largo y de mucha exposición. Sendas ovaciones fueron el justo reconocimiento a su labor en cada uno de sus toros.

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Juan Pablo Sánchez cortó una oreja
                                                                                                                                                10 de agosto de 2007

1ª de la Feria Taurina de Aniversario. Ante poco más de mil 500 personas se lidiaron novillos de Golondrinas, bien presentados y de desigual juego, sobresaliendo el 5° que fue bravo y noble.
Jairo Miguel, ovación y vuelta.
Fernando Cantú, vuelta y silencio tras aviso.
Juan Pablo Sánchez, oreja y palmas.
Destacaron en banderillas Alejandro Prado y Ricardo García "Caminito" que saludaron en el tercio en el 2° y 3°, respectivamente.

Juan Pablo Sánchez cortó la única oreja de la novillada con la que dio inicio la Feria Taurina del 70 Aniversario de la Monumental Monterrey "Lorenzo Garza".

El debutante hidrocálido consiguió el auricular de su primer novillo, el más hecho del encierro enviado por el Ing. Óscar Domínguez, luego de una vibrante faena en la que desplegó un toreo de calidad y entrega.

Con el cierraplaza Juan Pablo demostró que a pesar de las pocas novilladas que lleva toreadas tiene talento y sobre todo conocimiento suficiente para seguir andando en la profesión; el de Golondrinas era débil y exigía una muleta muy puesta; Sánchez tuvo pasajes interesantes pero se puso pesado con el acero escuchando palmas al concluir.

Jairo Miguel reapareció con éxito luego del percance de abril pasado en Aguascalientes. El novillero español dejó los momentos más toreros del festejo en el albero regiomontano. Variado, valiente y con mucha entrega, el de Cáceres bien pudo cortar una oreja en cada uno de sus enemigos si no falla con los aceros. Dos trasteos importantes, con empaque y sobrado aporte técnico, dejaron en claro que el jovencito español ha dejado atrás el fantasma de la grave cornada recibida y se apresta a continuar su carrera.

El debutante regiomontano Fernando Cantú posee carisma y personalidad, elementos que le permitirán llegar lejos en su carrera si los sabe combinar con el conocimiento técnico de la lidia. Cantú está verde y tal vez lo apresuraron para presentarlo en un coso de primera, pero su falta de conocimientos la suplió con entrega y proyección, logrando dar una vuelta al ruedo en su primero, mientras que en el quinto se retiró en silencio luego de un aviso.

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